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Conversaciones_8

Publicado: 26 agosto 2011 en Conversaciones
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Pregunta.
Usted predica que lo material no da la felicidad y que todo es ilusión. ¿Puede explicar esto un poco más?.

Respuesta.
Bien, en primer lugar, me gustaría aclarar el uso que hace del término “predicar”.

Predicar es dejar patente algo, explicarlo, publicarlo o aclararlo, si usted utiliza este término con ese significado entonces es correcto, está en lo cierto.
Pero si usted utiliza el término “predicar” con alguna connotación religiosa, en ese caso se equivoca y puede confundir a otros.

Nunca ha sido intención de uno dar ejemplo, ni convencer a nadie de nada y mucho menos pontificar o exponer dogmas.
Si uno pretende algo, eso es que cada uno piense por si mismo, solo eso. Que dude, que no se crea nada de lo que escuche o de lo que lea, que indague.
Que cada uno vea las cosas (sus propias cosas) desde un punto de vista diferente al que le produce sufrimiento o malestar.
Si no hay sufrimiento o malestar ¿Cuál es el problema?.

No hay a quien seguir ni hay a quien obedecer, eso no funciona.
Mire a su alrededor, observe como está el mundo y sabrá a que me refiero.

Si hay alguien que pueda hacer algo por usted, ese es usted mismo.
Vayamos ahora a su pregunta.
Lo que aquí se expone solo es un punto de vista y como tal debe ser tratado.
Este punto de vista cumple siempre un requisito indispensable que es el respeto más profundo hacia toda persona y toda creencia, por tanto no excluye en ningún caso cualquier otra idea o creencia, religiosa, filosófica, intelectual o de cualquier clase que pueda tener una persona, muy al contrario, lejos de excluirla, la incluye.
Por supuesto, puedo estar equivocado y seguramente lo esté, téngalo en cuenta.
Observe y piense por usted mismo.

No debe tomar las cosas al pie de la letra, porque se salen del contexto.
Hablemos primero sobre lo material y la felicidad y después llegará por si solo el asunto de la ilusión.
Estará bien saber, antes de nada, ¿qué es la felicidad?, pues aparentemente es lo que se alcanza con los bienes materiales según esta opinión que estamos observando.
En un diccionario podrá encontrar un significado que parece darle la razón.

La felicidad es un estado de ánimo que se complace en la posesión de un bien. Esto es lo dice el diccionario, recuerdo perfectamente la cita y le aseguro que es literal.
Por otra parte, también significa “contento o satisfacción”. Estos últimos términos en realidad no son descripciones, son sinónimos, pero a falta de algo mejor, nos da una idea de lo que podría ser la felicidad.

Es mi opinión es un error.

Si uno se olvida de los diccionarios (que es lo que debe hacer en este caso), puede obtener su propia definición de “felicidad”.

Una definición más exacta y realista podría ser que la felicidad es un estado percibido en ausencia de problemas y preocupaciones unido a estados de serenidad y equilibrio mental.
Valoremos esto de tener o no tener y lo que ofrece cada opción.
Veamos, le haré una pregunta.
¿Usted que tiene de valor?

(INTERLOCUTOR).
Tengo un trabajo, tengo una empresa, tengo una familia, tengo un coche, tengo dinero, tengo propiedades….. en general no puedo quejarme, vivo bien.

(J).
Tiene muchas cosas, pero aún así busca algo, no se siente pleno, sino no estaríamos hablando.
Todas esas cosas que tiene son sus cosas por que las ha adquirido o las ha perseguido, o ha hecho algo para obtenerlas.
Ha habido un esfuerzo, un movimiento, una intención.
Se ha esforzado por ellas y ahora las tiene, no juzgo eso ni lo cuestiono, si usted vive feliz con ellas me parece estupendo y siento alegría por ello, créame.

Pero aunque usted no lo sepa, ahora tiene un problema, debe mantener todas esas cosas, y la sola sospecha de perder alguna de ellas le genera inquietud, y eso ya es no es agradable.
De modo que ya van apareciendo los problemas.

¿Qué pasaría si las perdiera todas?. ¿Si perdiera todas esas cosas de una vez, en un instante? ¿Qué pasaría?
Le haré otra pregunta. Por favor, reflexione antes de contestar. Es una pregunta importante. Es muy importante.

Dígame, por favor. ¿Usted que tiene de valor en su vida QUE NO PUEDA PERDER?.

(INTERLOCUTOR).
…No lo sé. No sé si lo entiendo. No entiendo la pregunta.

(J)
Le repito la pregunta.
Usted tiene cosas, personas y bienes a su alrededor que le proporcionan bienestar y comodidad.
Dígame una sola de esas cosas que no pueda perder. Que no pueda desaparecer.
No digo que vaya a pasar, digo que busque una cosa que no pueda desaparecer.

(INTERLOCUTOR).
Creo que no tengo ninguna que no pueda desaparecer.

(J).
Efectivamente de esas que ha mencionado no hay ninguna que no pueda desaparecer, y no solo eso, sino que su desaparición le causaría inconvenientes, problemas y sufrimiento.
Retomemos el asunto.
A eso me refiero cuando digo que todo es ilusión en este contexto que estamos hablando.
Hay que ser prudente con la frase “todo es ilusión”, significa muchas cosas dependiendo del contexto, del momento y de la capacidad de comprensión de cada uno.

Todo está condicionado por el tiempo, ahora tiene esto y le hace feliz (o al menos así lo cree usted), si lo pierde, todo ha sido una ilusión, ha terminado.

Pero hay algo que uno no puede perder nunca.
Al principio sorprende un poco enterarse de esto, pero si uno indaga y no se queda en las simples palabras, lo podrá comprobar por si mismo.
Puede llegar el momento en que uno perciba que no puede perder la sensación de Ser.
El hecho intuitivo, presencial de que uno Es.
Usted Es.

Puede ser esto o aquello, alto, bajo, viejo, joven, español o alemán….Tanto da. NO IMPORTA EN ABSOLUTO.

El hecho último e indiscutible es que usted ES.
Eso no puede arrebatárselo nadie ni puede cambiar ni puede perderse, puede no encontrarse, pero no puede perderse.
Otra pregunta.

¿Qué esfuerzo hace usted por Ser?

¿Qué camino sigue para Ser?

¿Qué directrices está obligado a seguir para Ser?

Permítame no indagar más en esto ahora, llegado el momento hablaremos si es oportuno.
Quédese con que usted ES.
Ahora le toca a usted mirar hacia dentro e indagar sobre esa base, si quiere hacerlo, claro está.

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Conversaciones_7

Publicado: 17 agosto 2011 en Conversaciones

Pregunta:
Usted tiene algo que yo quiero.

Respuesta:
¿De verdad cree eso?.
Le aseguro que está equivocado.

Ahora mismo usted está buscando algo……..
Uno no sabe muy bien como comienza la búsqueda, no recuerda la razón principal, probablemente sea desencadenada por la frustración, el miedo, alguna pregunta sin respuesta.
Pero casi con seguridad, la búsqueda surge del sufrimiento, de alguna clase de sufrimiento.

El sufrimiento lleva a buscar la posibilidad de erradicarlo o evitarlo y ese puede ser el comienzo de la búsqueda posterior.
Aunque en ese momento todavía no hay buscador ni se sabe muy bien lo que uno busca.

Alguien dijo una vez que la búsqueda empieza porque empieza, sin más.
No deja de ser cierto, pero creo que aquí debemos exponer las cosas con algo más de profundidad.

Una de las diferencias más significativas entre los animales y las personas es que los animales se conforman, pero no lo saben, mientras que las personas no nos conformamos y lo sabemos.
Esta circunstancia es una fuente interminable de sufrimiento.

De esta forma, un animal simplemente es, y su existencia está íntimamente relacionada con dos asuntos, la supervivencia y la procreación.
Generalmente los animales sostienen su equilibro y su existencia en estas dos premisas, alimentarse y procrear.
Subsistir, vivir y perpetuar la especie.
Sencillamente.

Las personas en cambio quieren ser algo que no son o tener algo que no tienen, u obtener algo que creen que no tienen.
O dejar de sentir algo que sienten, o empezar a sentir algo que no sienten.

Todo esto genera el mismo movimiento incorrecto, cualquiera de estas formas de “disconformidad” con lo que ES, empuja hacia el sufrimiento irrevocablemente.
No es que sea “bueno” o “malo”, es que va directo hacia el sufrimiento, esto es un hecho.
Será después cuando cataloguemos el sufrimiento como algo “malo” y el disfrute como algo “bueno”.

No pretendo indicar aquí que hay que ser positivo con todo, que hay que aceptar todo lo que ocurra; muchas personas malinterpretan esto.
A una persona con una enfermedad se le indica que debe ser fuerte, que debe animarse, que debe tener esperanza, que debe sobrellevarlo, que debe tener una actitud positiva hacia su circunstancia….
A personas que sufren, a personas que tienen necesidades importantes o limitaciones extraordinarias, se les indica que deben tomarse esto como un reto para superarlo, crecer ante la adversidad, vencer la enfermedad….

NO, no, no, nada de eso.
No estoy de acuerdo con esto.
No me parece el enfoque correcto.
Podemos desarrollarlo en un punto aparte, creo que merece la pena….. sin duda merece la pena, pero no en este momento. No se deben malinterpretar estas palabras, es delicado, es un asunto muy delicado.

No creo que alguien que tenga un cáncer deba sentirse feliz por padecer una enfermedad, ni creo que nadie deba tomarse como un reto carecer de recursos económicos, eso son problemas graves, están ahí, existen y hacen sufrir a muchas personas. La forma de enfrentarse a ellas condicionará muchos detalles, pero no hablamos de eso aquí ahora….
Este asunto merece ser tratado con cautela y en otro momento, con la atención y la implicación adecuadas.

Es muy importante no malinterpretar estas palabras.

Esta actitud está haciendo daño, en mi opinión es errónea y no resuelve nada.
No cuestiono si a alguien le funciona o no.
Indico que lo que digo está ANTES de valorar cualquier cosa, antes de decidir si es bueno o malo.
No hay decisión, la decisión (que no es otra cosa que un juicio), no llega.
La cosa simplemente ES, no hay juicio posterior ni valoración, por tanto no se genera un movimiento hacia resolver nada porque no se contempla ningún problema.

Un animal, un árbol o una piedra no pretenden ser algo que no son, no intentan alcanzar nada más que aquello que les permita subsistir, y sin eso, sencillamente mueren y desaparecen.
Sin dolor psicológico, sin remordimientos, sin culpa, sin pesar.
Es el final de una vida plena, de una vida absoluta.

Un lobo no se pregunta porque ha de cazar ni tiene conflictos morales al hacerlo.
Por favor, no digo que la moralidad sea mala, solo expongo un ejemplo con un animal.

Un gran problema de las personas es que creen que otros pueden hacer algo por ellos.
Uno va a escuchar a un jñani, a un lama, a un sacerdote, a un psicólogo, a un psiquiatra…a quien quiera que sea, y puede buscar muchas cosas, puede esperar muchas cosas de estas personas.
Por supuesto, uno no es ninguna de estas cosas que menciona, solo habla de ellas.

Puede pasar el rato, buscar conocimientos nuevos, fuentes de opinión desconocidas hasta ese momento o puntos de vista distintos.
Pero íntimamente, la razón última de escuchar a otros, de asistir a conferencias, de leer libros, de estudiar técnicas, de asistir a consultas…..etc es que uno espera algo de eso.

Espera un fruto, espera una solución universal a sus problemas o una mejora sustancial de su situación actual. (Situación, que no olvidemos, se basa en un juicio).

Uno no se da cuenta que el principal problema es él mismo o lo que él cree que es, o la forma de percibir la vida que tiene determinadamente, o la infame carrera diaria por alcanzar esto y por dejar atrás aquello.

Es una huida continua del si mismo.

Cuando uno está ante un jñani, un sabio, alguien que tiene unas cualidades determinadas y distintas a esas que pensamos que nos hacen sufrir, uno cree equivocadamente que esa persona puede hacer algo por uno.

Que esa persona tiene algo que uno no tiene.
¿Como ha alcanzado esa persona su estado de no sufrimiento?

Dígamelo y yo seguiré el mismo camino y así encontraré esa clave arcana, esa formula mágica que hará que mi sufrimiento desaparezca.

Este es un punto extraordinariamente común entre los buscadores.

Usted tiene algo que yo no tengo.
Usted ha alcanzado algo que yo quiero.
Usted debe enseñarme eso que tiene que yo no tengo. Démelo.
Usted debe decirme que y como debo hacer para obtener aquello que a usted le ha proporcionado ese estado de no sufrimiento.

Usted…..
Usted…..

Uno no se da cuanta de lo absurdo que resulta pensar así.
Uno no se da cuenta de que lo que realmente genera sufrimiento es el contenido de la mente de cada uno y la interpretación que se hace de ese contenido y que de ninguna manera, lo que sirve para erradicar el sufrimiento (temporal o total) de una persona le puede servir a otra.
El sufrimiento de cada persona es único y genuino, exclusivamente suyo, así como la solución (si es que la hay) para ese sufrimiento.
Se busca una especie de analgésico general y se le llama iluminación, moksha, liberación, insight…..etc,etc,etc.

Llamarlo “iluminación” es lo que hace que sea inalcanzable, lo convierte en algo por adquirir, por ver, por sentir, por llegar, por alcanzar.
La realidad es que el jñani no tiene nada que dar, nada que decir y nada que ofrecer.

Solo clavos, un clavo quita otro clavo. Y tal vez ocurra algo, solo si debe hacerlo.
Con un concepto, se intenta quitar otro concepto anterior, y eso perpetua la esclavitud ante el sufrimiento.
Nuevas palabras sustituyen viejas palabras, pero nada cambia.

El problema radica en que el jnañi ha entendido lo que NO es, mientras que los demás siguen agarrados a las cuerdas de los conceptos.
Enredados, esperando que el futuro (u otras personas) acaben resolviendo sus sufrimientos.

Uno ya es lo que espera ser, uno ya tiene lo que espera tener, pero el mismo hecho de desear tener y esperar ser hace que la verdad se vele, desaparezca.

¿Se puede coger la verdad con la mano?
Igualmente no se puede revelar la verdad con palabras, porque la verdad es de cada uno.
Está íntimamente ligada a sus vivencias y no hay dos verdades iguales.
Porque solo hay una verdad común, luego desaparece todo, el buscador, lo buscado, el anhelo, las escrituras, los conceptos, los maestros….
Cuando la Verdad es interpretada desaparece. Es un dilema, pero así es.
La verdad no se puede expresar con palabras pues se convierte en un concepto.
La verdad no puede ser escrita, pues se convierte en un concepto que depende del lector para ser interpretada.
Y sabemos que los conceptos no son la verdad, pueden contenerla, pero no lo son.

Y queda eso, lo que ES sin adornos alrededor, sin palabras, sin conceptos, sin esperanzas, sin teorías, sin anhelos.

Así es como una mente puede llegar a entender lo que NO es por el simple ejercicio reiterativo de ir eliminando posibilidades, del mismo modo, la mente no puede saber lo que ES porque ese lo que ES contiene a la mente misma y algo no puede ser entendido por si mismo.

El Sol no sabe que es el Sol, pero no por ello deja de serlo.
“El ojo no puede verse a si mismo” es una frase muy conocida que indica, señala más o menos lo que intentan expresar estas torpes líneas.

Cuando desaparezca el buscador surgirá lo buscado.

Otro dilema.
Esto está lleno de dilemas como puede verse.
Todo en realidad son dilemas, porque intentamos interpretar cada palabra, cada intención y cada gesto a cada instante.
La ausencia de consciencia de uno mismo es lo buscado, pero estas palabras no son más que eso, palabras.

De alguna forma se llega, pero no hay donde llegar.
Lo que hace a uno volver al lugar del que nunca se ha salido. (Vaya, otro dilema).

Es un dilema porque la mente no puede comprenderlo.
Hay muchas cosas que la mente no puede comprender de forma intelectual, y el hecho de intentarlo, no hace más que complicar la situación.
¿Que hacemos aquí?
No lo sé.
……¿Pero que más da?.