Archivos para octubre, 2012

A veces uno se pregunta de donde surge el conocimiento.
Puede parecer que surge de algún “sitio” en donde no había nada ANTES de que el “conocimiento” ocupara ese lugar.
Pero realmente esto no explica de donde surge, si no donde parece que está ahora.

Es sencillo entender que lo que llena la taza es el agua que contiene, no es la propia taza la que se llena así misma.
Agua y taza son cosas disntintas e independientes.

En este caso, la taza es Uno, el Ser, el continente.
Y el agua es lo que la llena, los pensamientos, las creencias, el contenido.

El agua se cree que es la taza porque toma su forma y la completa, pero la taza no percibe su propia existencia en asusencia del agua, esto es un simil, claro.

Pero no es tan facil observar esto en uno mismo como observarlo en una taza.
El problema es que uno cree que es lo que piensa.

Durante la Práctica (Meditación, Zazen, Kinhin, o lo que quiera que se practique con el objeto de Ver), se puede percibir que:

Es posible Ver la oscuridad y es posible Escuchar el silencio.
Cualquiera puede comprobar esto encontrando un estado sostenido de calma mental y tranquilidad física.

Esta sería la cualidad.
Es la cualidad del mirar y la cualidad del oir.

Cuando algo adquiere una cualidad, ese algo cambia.
Hay que buscar la cualidad en la vida, en el día a día, en el momento, e incluso en el instante.
Se puede mirar y no ver y se puede oir y no escuchar.
Algunas veces es una decisión voluntaria, otras no.

¿Por qué oimos cuando hay ruido y por qué miramos cuando hay luz?

Podríamos también Escuchar cuando hay ruido y Ver cuando hay luz.
Esto cambiaría todo.
Es la cualidad del ver.
La cualidad del escuchar.

Hay que poner cualidad en la vida, en cada acto, incluso en cada pensamiento.

Uno percibe la necesidad, el requerimiento imperioso, inquietante y trascendente de buscar en el silencio, de buscar en la oscuridad.
Pero cuando uno observa que lo que Es no está en los objetos, ni está en los sonidos, concluye que tampoco está fuera de ellos.

No está fuera. Después se vera que tampoco está dentro.

Parece simple ¿no?.

Pues no.
Dado que no ni hay fuera ni hay dentro.
Así que uno se lleva esta necesidad de buscar al día a día, al momento, al instante.

Hay que percibir que la mente que busca al Buda es la mente pensante.

Es como reconocer un error, hay que hacerlo.
Entonces, algunas veces y en algunos momentos, se comprende que todo es camino y la búsqueda finaliza, cesa sin más.

Sin más.

Luego la mente pensante habla, parlotea, y uno deja que hable, que parlotee.
Y ella sigue, y uno deja.

La mente sigue ahí, y uno deja.

Muchas veces hay que parar para saber donde se encuentra uno.
Hay que detenerse para poder entender que no debe uno detenerse.

¿Un dilema?. Lo es hasta que es comprendido y deja de serlo.

Son las crisis de práctica, la lucha interna, intensa y dolorosa de la duda.
Creer que uno sabe el camino que debe andar es delicado.
Automáticamente intenta llegar, porque la mente sigue pensando, y dice “si hay camino hay destino”.

Y ya estamos enredados, casi sin darse uno cuenta.
Mejor parar y Ver que seguir y mirar.
Mejor parar y Escuchar que seguir y oir.

Lo Sagrado también se expresa mientras uno come un helado, si no se le impide, claro.

Conversaciones_14

Publicado: 10 octubre 2012 en Conversaciones
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Pregunta:

Consciencia, Consciencia…
Usted no para de repetir esta palabra.
¿Que demonios es la Consciencia?

Respuesta:

Le agradezco el ímpetu y la intensidad de la pregunta, eso demuestra que este asunto le importa, le interesa o le
afecta de alguna forma.

Intentaré imprimir el mismo espíritu a la respuesta aunque no se si seré capaz de hacerlo……

Observe en todo caso, que lo puede indicar uno sobre la Consciencia no será más que una descripción, personal,
parcial y subjetiva utilizando palabras, y debe entender que lo descrito nunca es lo que ES.

Se trata de repetir con otras palabras lo que se ha hablando antes, lo que está escrito, lo que se ha visto, tal vez
se vea mejor enfocado de otro modo, dicho de otra manera….
No es nuevo, es otra vez, una vez más.

Vamos a ello.

La Consciencia no puede comprenderse a si misma, pues cualquier comprensión solo puede darse en el plano fenoménico, interdependiente de un “yo” (o un ego), que alcanza algo o que comprende algo.

De lo fenoménico no surge la Consciencia.
Lo  fenoménico, lo percibido y el percibidor surgen de la Consciencia.
La Consciencia es Origen, y Origen solo hay uno.

El ego, pretencioso y estúpido, siempre codicioso de experiencias y conocimiento es algo que surge de la Consciencia.

Uno es la consciencia indiferenciada y única, pero uo está identificado con el cuerpo-mente.

La mente fragmentada, dividida y parcial supone que entra en el mundo mediante el nacimiento y sale de él mediante
la muerte.
El nacimiento, la vida y la muerte son también experiencias fenoménicas de la Consciencia.

Ahora bien,
¿Como comprender esto con la mente pensante?
No es posible.

¿Como comprender el Todo mediante una parte?
No es posible.

Las preguntas están mal enfocadas, mal hechas y son incompletas.

Una pregunta como ¿que es la consciencia? no puede tener una respuesta directa, evidente y obvia.

Es como preguntar ¿que es la vida?
Puede coger un diccionario y creer que sabe algo, tal vez sea así, pero seguira sin comprender lo que ha sido
aprendido.

¿Que hace que esto sea comprendido?
No lo sé.
No lo sé.

Cuando el mundo desaparece y el yo se marcha…
¿Donde va el mundo?
¿Donde va el yo?
¿Como puede uno constatar la ausencia de si mismo?
En el trasfondo siempre hay sufrimiento y lucha.
Abandone esa violencia, abandone esa lucha.

La Consciencia es el Todo y todo es el resto.

Todo esto son palabras.
Solo son palabras.