Archivos para febrero, 2014

Ciao Paco.

Publicado: 26 febrero 2014 en Reflexionando.....
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Toda expresión artística acerca al hombre a lo que realmente es.

Cuando esa expresión artística se une a un ser humano humilde se convierte en algo tan virtuoso que se hace irrepetible.

Lucha interna sin cuartel en la que uno muere y renace en cada nota, en cada acorde, en cada armonía.
Solo unos pocos entienden.

Rasgar las cuerdas con las manos y escucharlas con el corazón y el alma.
Tocar el cielo cuando se hace algo y alcanzar a todos y cada uno con una destreza impropia de la naturaleza.

Estoy en el bosque, rodeado de árboles.
Hormigas, avispas y arañas se suben en el cuerpo, me ignoran y son ignoradas.
Hay silencio, luego trinos.
Hay calma, y una vez más soy bosque.
Tu eres música, yo soy bosque.

Descansa Paco.

Y gracias.
MIL GRACIAS.

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Pensamiento_42

Publicado: 18 febrero 2014 en Pensamientos cortos
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Por favor, busque en su interior, tome el tiempo que necesite, reflexione profundamente, vuelva a la pregunta las veces que sean necesarias y responda cuando esté preparado.

¿Qué es aquello que le impide alcanzar una Plenitud total EN ESTE MISMO INSTANTE, y que no es ni deseo, ni anhelo, ni confusión, ni dudas, ni preguntas, ni esperanzas, ni recuerdos, ni miedos?

¿Qué es?

Pensamiento_41

Publicado: 10 febrero 2014 en Pensamientos cortos
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Deberíamos preguntarnos que puede hacer uno por la Vida en lugar de permanecer esperando que la vida haga algo por nosotros.

Todo está hecho para uno crea que la vida que vive la vive uno mismo.
¿Pero quién es ese “uno mismo”?

El yo, está contínuamente construyendo cosas a su alrededor, pensamientos, esperanzas, deseos, acciones, juicios, objetivos…etc.
Estructuras que predisponen la situación para que uno crea que vive su propia vida.

En realidad no es así.
Esa vida que crees tuya no lo es.
Tú no tienes ningún control sobre tu vida.
Tienes control (y muy poco), sobre LO QUE CREES QUE CONFORMA TU VIDA.

Es decir, aquello que tú consideras necesario y/o deseable para tu subsistencia.
Todo aquello material o inmaterial, personal o emocional que aspiras a obtener, a mantener y a no perder.
Y aquí aparece el primer conflicto.

NO ES POSIBLE que la felicidad real dependa de factores externos.
Parece que sí, pero no. Porque los factores externos con cambiantes y no dependen de uno, y por tanto la felicidad no puede depender de ellos.
Esa es la gran mentira.

Pero todo está tan bien estructurado, tan enfocado a perpetuar la misma duda una y otra vez, una y otra vez, que no nos damos cuenta, no nos hacemos (salvo rara vez), las preguntas adecuadas.
Y cuando las hacemos, no las enfocamos al destinatario adecuado.

Solo el hecho de describir lo que es “TU VIDA”, ya es un reto. Poca gente puede responder con honestidad a esta pregunta.
Una respuesta honesta es NO LO SE.

¿La vida es un lugar?
¿Es una franja de tiempo?
¿Es una riada de pensamientos?
¿Es imaginación?
¿Es sufrimiento?
¿Es todo lo anterior?
¿Es todo lo anterior y muchas más cosas?

Requiere mucho tiempo y mucha observación poder contestar a esta pregunta y sobre todo requiere sinceridad.
Y mi respuesta no es la tuya, eso es seguro.

Cuando encuentras tu respuesta todo cambia.
No es que cambie, porque todo sigue igual, mejor dicho, la apariencia de todo sigue igual.
Salvo la idea de uno mismo.
Eso si cambia.

Ya no se busca nada fuera.
Y la persona se convierte en lo que siempre ha sido; una herramienta para interactuar con la sociedad que ha creado.
La memoria se utiliza para saber volver a casa, no para martirizarse con la culpa.
Para saber donde ha aparcado uno el coche, no para recordar el atasco de ayer.
El conocimiento se utiliza para resolver problemas, no para imponer ideas.
La compasión aparece y se utiliza para comprender a los demás desde sus propios ojos.
Cuando el yo no está, aparece el resto del mundo y te ves reflejado en él, en su miseria, en su violencia, y comprendes como funciona.
Te enfrentas a lo único que hay que es ahora.

Y ese ahora NO ES CONOCIDO.
Ese es un gran reto.
Porque no nos gusta lo desconocido, lo rechazamos, nos inventamos mil y una excusas para aferrarnos a lo conocido.

De modo que todo lo que se vive es nuevo a cada instante, y esa novedad trae viejos miedos.
Hay que saber lidiar con ellos.

Es extraordinariamente fácil caer una y mil veces en los vicios de la “antigua mente”.
Es más cómoda, es más segura, cree que no hay sorpresas.
Al “yo” no le gustan las sorpresas, pueden acabar con él.

Así que cada instante es como estar balanceándose en un trapecio desde el que uno puede caer.
La red son los recuerdos y las esperanzas.
Las cuerdas que soportan esa red y la sostienen son el yo y la imagen que tenemos de nosotros mismos.
Y no la queremos perder.
NO QUEREMOS PERDER ESTO BAJO NINGÚN CONCEPTO.

Cuando el miedo aparece, casi todo el mundo quiere dejar de sentirlo.
Pero… ¿Qué pasa si dejas que el miedo se exprese?

El miedo, que está debajo y detrás de todo conflicto, es un gran maestro si se le sabe escuchar.
¿Por qué el miedo es un Maestro?
 
Porque es insistente, porque no se cansa nunca, porque no da tregua, porque está ahí siempre si eres capaz de verlo y  porque no te deja hacer lo que tienes que hacer y precisamente ese puede ser el desencadenante de que lo hagas.

Cuando se enfrenta uno al día a día, lo hace vestido con una armadura que es su carácter, su personalidad, su imagen de sí mismo (que es la que uno espera que perciban los demás).
Su ira, su gracia, su mal humor, su buen humor, su comprensión, su impaciencia, su ecuanimidad, su cariño, sus detalles, sus gestos, su violencia, sus palabras…..etc.etc.etc.
Y uno va y se cree que es eso, lo cree firmemente.
¿Eso eres tú?
No. Nada de esto eres tú.
La persona usa eso, pero tú no eres eso.

Estamos entrenados para sentir placer cuando surge algo positivo y para sentir frustración cuando ocurre algo negativo.
Y así funciona, nos quedamos tan anchos, nos conformamos.
Parece lógico…

¿Cómo no voy a sentir dolor si me está doliendo?
¿Cómo no voy a sufrir si estoy enfermo?
¿Cómo no voy a sentirme desgraciado si he perdido el trabajo?

¿Pero qué pasa si no etiquetamos las cosas como negativas o positivas?
¿Es posible hacer esto?
Es posible, es un hecho, pero solo puede aparecer ese espacio  si honestamente percibimos como una realidad que nosotros NO somos el centro de la acción, sino una parte de Todo.

Cuando aparece la ira, automáticamente estamos entrenados (por herencia genética), durante miles de años para responder de cierto modo (totalmente predecible), tal vez con violencia, con indignación, con enfado….etc.
Pero no con calma, con alegría y con ecuanimidad.

Así mismo, Cuando aparece la felicidad, automáticamente estamos entrenados, durante miles de años para responder de cierto modo, (totalmente predecible), tal vez con relax, bienestar, tranquilidad, serenidad….etc. Pero no con tristeza, pena o frustración.

Y desde luego, estamos programados para etiquetar.
Inmediatamente.
No sabemos percibir una sensación sin etiquetarla, sin archivarla. Pero esto es posible.

Si siento dolor, ES MALO.
Si siento alegría, ES BUENO.

¿Y si uno intentara no involucrarse con su dolor o con su alegría?

No apropiarse de él.
No es tu dolor, es dolor.
No es tu alegría, es alegría.

Uno siente dolor, y lo observa, como algo ajeno, no como algo propio, no es un castigo, no es una penitencia merecida.
Lo que ocurrió en el pasado no está ocurriendo ahora.
Tu hoy no es el tu de mañana.
Tu hoy muere hoy, con el final del día, con el final de cada segundo, con el final de cada milisegundo, incluso antes….

Así que tú eres nuevo a cada instante. Pero no lo notas.
Tu “programa” funciona demasiado bien.

Pero ¿Quién eres cuando duermes profundamente?
Eres tú mismo, pero sin un testigo.
También podrías ser tú mismo si estás en estado de vigilia, y tuvieras una mente que dejara de nombrar, juzgar, mentir, hablar, adaptar, colocar, ordenar, mover, anticipar….

Si NO haces todo eso, entonces la VIDA es revelada y comprenderás algo.
Comprenderás de primera mano que quien tú crees que eres te está impidiendo saber quién eres en realidad.
Permite que la vida se exprese, NO SEAS TU QUIEN SE EXPRESA.
..

¿Hay dolor?
Constátalo, no lo evites, no lo acunes, obsérvalo como quien ve un pájaro.

PERMITE QUE EL DOLOR SE EXPRESE.
No lo reprimas ni lo verbalices. Todo eso lo perpetuará.
No cuestiono el hecho de que exista dolor o no.
Por supuesto que existe, lo que cuestiono es que ese dolor tendrá un efecto y un impacto TOTALMENTE DIFERENTE según sea el enfoque de la mente.

¿Hay alegría?
No la reprimas ni la verbalices. Eso hará que quieras volver a sentirla.
Eres esclavo de tus propias sensaciones y los pensamientos son los eslabones de las cadenas.

Esos eslabones crecen en número a medida que añades pensamientos, y ofrecen una sensación de falsa libertad.
Sigues encadenado, pero la cadena es más larga y te permite moverte.
Siempre limitado, eso sí.

Las sensaciones (tacto, vista, oído, olfato y gusto) y las emociones (alegría, tristeza, frustración, malestar), están sobrevaloradas.
Rigen la vida, y eso no debería de ser así.

Es mentira, estás mirando con los ojos, no con el corazón.
Estás tocando con las manos, no con el alma.
Mirar con el corazón es permitir que la vida se exprese.

Tocar con el alma es sentir que no eres el centro.
Tú no eres la prioridad.
¿Eres capaz de meter tus manos bajo el agua fría y que tu mente no diga “FRÍA”.?
¿Eres capaz de no etiquetar absolutamente todo lo que pasa?
¿Puedes simplemente constatar aquello que ocurre sin tomar partido, sin intervenir ni de acción ni de pensamiento?
¿Puedes entender que solo tienes este instante para obtener algo y lo estás perdiendo por pensar que puedes obtener algo en ese momento?

¿Se entiende esto?

¿Puedes darte cuenta que este instante ES común y único para todo ser viviente y que inmediatamente después ya no ES?
Es EXACTAMENTE EL MISMO INSTANTE PARA TODO SER. (Es abrumador si uno lo percibe).

Crees que puedes cambiarlo, crees que puedes cambiar las cosas.
Pero si tu pisas es flor, lo que habrá cambiado es el Todo, tu no has cambiado nada.
¿Se entiende esto?

Si luego te culpas por haberla pisado lo que cambia es lo que tú crees que eres.
(Eres una mala persona porque vas por ahí pisando flores).
Has verbalizado una experiencia !!!! y has vuelto a equivocarte.

Calla la mente y experimenta el Silencio.
Permite que la Vida se exprese a tu alrededor y luego podrás dejar que la Vida se exprese mediante ti.