Archivos para junio, 2019

Carcasa de croqueta.

Publicado: 12 junio 2019 en Reflexionando.....

Uno se levanta por la mañana y repite mecánica (y metódicamente) la fórmula de la felicidad que tanto le ha costado aprender a lo largo de los años, gracias a su propio esfuerzo, a su inteligencia, a su experiencia y a la sociedad en la que vive.

En tan solo 4 pasos uno puede ser plenamente feliz.
Las etapas son cortas y claras.
1.- Preguntarse dónde te gustaría estar ahora mismo y haciendo que.
2.- Pensar en que obstáculos te impiden estar allí haciéndolo.
3.- Intentar eliminar esos obstáculos.
4.- Entregarte por fin a lo apetecido.

OH!!!!
Maravilla de las maravillas, esto tiene que funcionar.
Pero no, no funciona.
Estas 4 etapas o fases o como se quiera o tal vez otras extraordinariamente similares, son la forma de vivir la vida de miles de millones de personas.

Son la manera de buscar la felicidad de miles de millones de personas.
Son las estrategias para evitar el dolor y el sufrimiento que utilizan miles de millones de personas, cada día, cada momento, cada instante de sus vidas.

Si alguna de esas personas lo consigue (algo que resulta probable, dada la gran cantidad de personas que participan en este “juego”), desde luego NO es por haber seguido esas instrucciones.
Esas instrucciones sirven para que sea la mente la que “viva” la “vida”.
O bien para que la vida sea vivida por la mente. (Desde la mente).
Por tanto desde la idea de lo que es la vida.
Desde el objeto creado que la mente nombra y conoce como vida.

¿Dónde está aquel que vive la vida? (si es que esta puede ser vivida).
Esa forma de vivir no puede funcionar jamás. Es un bucle interminable de deseo, frustración dolor y sufrimiento que termina cuando la muerte alcanza al cuerpo. Y el cuerpo desaparece y las ideas que se inventa también. Porque además, nunca existieron fuera de ese cuerpo, fuera de esa mente. NO son LA REALIDAD, (LO QUE ES).

No se sostiene, veamos juntos por qué.
Preguntarse algo es imaginar, ya vamos mal. Pues imaginar es jugar a crear, es inventar, es escribir un cuento con las letras de la mente y las imágenes de la memoria. Es FALSO.
Pensar en los obstáculos (que también son imaginados, pues no están ahí en ese momento y por tanto no son más que otro cuento), tampoco sirve para nada. Es FALSO.
El mismo hecho de denominar a algo “obstáculo” ya resulta un juicio, una apreciación, por tanto también es FALSO o al menos es susceptible de serlo.
Intentar eliminar esos obstáculos que como hemos visto son falsos, tiene muy poco sentido y menos utilidad.
Y entregarse por fin a lo apetecido (esto suena mejor), OHHHHH!!!!.

Un momento, hemos llegado a lo apetecido, que no deja de ser lo deseado y por tanto tampoco existe. Es un deseo, es una acción, es una creencia, una idea con el apellido “propia” que no es más que una pincelada de color blanco sobre blanco. Un pensamiento sobre otro pensamiento que al ser consecuencia de este se convierte en algo superior jerárquicamente (en la mente, claro). Y en esas estamos.

TODO FALSO.
Vaya…..

¿Habrá tantas personas que estén equivocadas? ¿Es esto posible?
Si repasamos las líneas anteriores bien podemos quedarnos en la primera, si la primera ya es “mentira”
¿para que seguir?
Si se observa que las siguientes son dependientes de la primera, y por tanto son hijas de la imaginación
¿de que sirven?.
Parece muy rotundo decir que algo “es mentira”, pero resulta más fácil saberlo (o intentar saberlo) si alcanzamos alguna certeza de la que partir.
Esa certeza sería el punto número 1 de nuestra particular lista de ¿Cómo ser feliz?
Un momento……
Ya esa misma pregunta es una trampa. Porque uno se ha creído la pregunta.
¿Ser feliz?
¿Quién es aquel que pretende ser feliz?
La respuesta fácil es “yo”.
Pero hay que trabajarlo un poquito más. Ese que dice “yo”, es una como una croqueta.
De hecho es como la carcasa de una croqueta.
La carcasa (cuerpo) y la masa de la croqueta (mente).
Aunque uno está muy seguro de ser uno mismo, es importante no dar nada por sentado. Analicemos……

El señor croqueta (o señora croqueta), se levanta por la mañana y se mira al espejo.

Esa visión, ¿cuándo ha sido vista con anterioridad?, ¿El reflejo es capaz de ver al observador?, ¿Qué es real, el reflejo o el observador?, ¿Por qué?, ¿Acaso el observador ha obtenido esa vista alguna otra vez sin utilizar un espejo?, ¿Dónde está la cara desde el punto de vista del observador?, ¿Acaso no está toda la atención dirigida HACIA AFUERA?, ¿Acaso esos ojos que miran desde el espejo pueden verse a si mismos sin el espejo? ¿Acaso no está claro que la imagen reflejada es la imagen de la carcasa de la croqueta porque tu la llamas “carcasa de la croqueta”?, ¿Quién es aquel que se mira a si mismo y es capaz de nombrarse si es él mismo?
¿No se ve que esto es absurdo?

Sigamos buscando a ese que se refleja en el espejo, al veedor (al que observa).
¿Acaso el espejo es conocedor de que la carcasa de croqueta está frente a él?
¿Acaso tu mente es consciente de tu propia mente?
Esto parece complicadillo, pero no es nada comparado a meter la palabra (concepto, idea, creencia….etc) denominada “consciencia”.

Enredemos un poco más….
¿Tú eres consciente de tu consciencia?
Acaso la consciencia es consciente de ti?
El pensamiento que te genera, acaso te conoce?
Te conoce tu pensamiento?
El oído que escucha, acaso te escucha tu oído a ti?
La voz que tu emites, acaso se dirige a ti?
El dolor que tu sientes, acaso te siente a ti?
Esto nos conduce a que NO podemos saber lo que somos. (Al menos con un análisis como este que estamos haciendo desde “yo”).

Imagina una gran pantalla blanca donde se emite una película.
¿Tú que eres?, ¿La pantalla? ¿Las imágenes que una tras otra, a una velocidad de vértigo van pasando por la pantalla dando una sensación “falsa” de movimiento “real”.
¿O quizá eres el que está viendo la película?
¿Si tú no estuvieras ahí, habría película?
¿El conocimiento que tu tienes te conoce a ti?
¿No se ve que es un completo error buscar a ese que se está buscando desde ahí?

No es posible. Es la carrera eterna, la rueda del “hamster” que gira y gira y gira y el ratón tiene la sensación de movimiento. Realmente se está moviendo, pero realmente está quieto.
Es curioso, pero es fácil ver lo falso, porque no soporta un mínimo análisis, se derrumba, se rompe.
¿Cómo va a saber quién es alguien que se pregunta quien es a si mismo? Es un completo disparate.
¿No se ve esto?
Pero ¿Qué pasa si no buscaras a nadie?
Si fueras nada.
NADA.
Que es aquello que une todo lo que es? NADA.
Esa NADA conforma todo y forma parte de aquello que es y no es. (“Es” porque puede ser percibido) y “no es” porque aun siendo no es percibido).
¿Acaso NADA no lo es todo y si es todo no puede haber aquello que llamamos “el resto”?
Giro la cabeza y veo una lámpara. ¿Esa lámpara existe en si misma o existe si yo la veo?
Tu no la ves, pero yo si, por tanto para ti no existe, pero como yo la veo, para mi si existe.
Tú te ves a ti mismo, carcasa de croqueta, por tanto concluyes que para ti existes.

“La vida es una mierda” (Es algo que escucho a menudo).
¿Acaso la vida sabe de ti? ¿Sabe quién eres? ¿Sabe lo que quieres?
¿Que sabe la vida de ti? ¿Existes tú para la vida?
¿Cómo te atreves a juzgarla?

No puedes juzgar a la vida porque ni siquiera eres capaz de conocerla. Solo puedes describir la idea conceptual (objeto) de lo que es la vida.
La vida tiene más de cuando que de donde o de algo.

Dejo una par de ejemplos de carcasas de croqueta por si pueden ser de utilidad para alcanzar el conocimiento de “yo soy”.
Es igual de útil que cualquier otro método.

Carcasa de croqueta que no es consciente de si misma.

 

Carcasa de croqueta egoica (Identificada con el yo).

 

Otra cosa es analizar el “¿Que es aquello que NO soy?”.
Suerte.

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