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La condición de SER.

Publicado: 13 agosto 2014 en Reflexionando.....
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La vida no te necesita para SER, pero en cambio tu si necesitas la vida para sentir que eres.
Esa certeza (que no sensación) de SER, no es recuerdo de si, no es memoria, no es imaginación, no es idea, no es deseo, tampoco es esperanza.

La vida no trascurre, no pasa, sencillamente acontece.
La diferencia parece sutil, pero es fundamental.
Nada pasa a consecuencia de nada.
Nada surge de nada, lo anterior y lo posterior, los motivos, las razones, los culpables y los inocentes, ninguno de ellos existe ni puede hacerlo.
Discurso absurdo que se repite hsata le extenuación en aquel que busca y tropieza.

Ayer es un espejismo de la mente, mañana también, incluso el ahora nombrado es un concepto.
Utilizar el SER como verbo y no como nombre.
Nacer te hace vivir, vivir te hace sufrir pero vivir te permite vislumbrar la presencia de SER. No se puede evitar, si lees esto ERES, el presentimiento de existencia intregra, unica e indivisible, no idealizada, no personada en carne alguna.
Mente pensante que se reinventa a si misma a cada instante y se justifica escondiendose y mintiendo como mil hombres al mismo tiempo.
¿Que salida buscas de esa mentira?
Sueñas que caminas pero estás atado con cuerdas invisibles e intangibles que creas tu mismo en una suerte de tortura interminable que se realimenta a si misma y se perpetua en su propia causa-efecto.

TU vida no existe, pero no lo vés.
El que intenta no verlo eres tu mismo y ese no sirve para autoextinguirse.

El contenido nunca puede fagocitar al continente.

Eres algo intangible, inimaginable, indescriptible, lo que no necesariamente significa mejor, pero si distinto.
El lastre es quien crees que eres.
No te harias estas preguntas si hubieses sido transcendido.
Crees que debes hacerlo tu mismo y no cuentas con el verdadero valor.

LO UNICO QUE PERMANECE ES LA CONSCIENCIA Y LO HACE ACONTECIENDO,

El mundo que ves, el mundo que percibes, Y QUE TE INCLUYE A TI MISMO, simplemente acontence, NO TE NECESITA PARA EXISTIR, unicamente para ser percibido, pero sin esa percepción, lo que ES, sigue siendo y no puede ser de otra manera.

Tu ERES, simplemente, nada más.
El hecho de SER es el único hecho plausible que soporta un cuestionamiento indiscutible, no es una condición, no es una posibilidad, es un hecho que deriva siempre en lo mismo.

SER.
El resto sobra. Lo utilizamos, es útil, pero no es necesario.

¿No lo puedes ver?
¿No lo puedes ver?

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El vaso roto.

Publicado: 22 enero 2014 en Reflexionando.....
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En general, las personas consideran el optimismo como una virtud y el pesimismo como un defecto.
En realidad no existen el optimismo y el pesimismo, y tampoco exiten la virtud y el defecto.
Simplemente son cuatro conceptos comparativos basados en un juicio de valores totalmente parciales.

Hay quien ve el vaso medio vacío y esto es malo.
Hay quien ve el vaso medio lleno y esto es bueno.

Hay quien ve el vaso vacío y esto es aún peor.
Hay quien ve el vaso lleno y esto es aún mejor.

Hay quien ve el vaso y esto no es ni malo ni bueno ni mejor ni peor.

Y luego está quien no ve el vaso, y esto ES.

Rompa el vaso y será.

A veces uno se pregunta de donde surge el conocimiento.
Puede parecer que surge de algún “sitio” en donde no había nada ANTES de que el “conocimiento” ocupara ese lugar.
Pero realmente esto no explica de donde surge, si no donde parece que está ahora.

Es sencillo entender que lo que llena la taza es el agua que contiene, no es la propia taza la que se llena así misma.
Agua y taza son cosas disntintas e independientes.

En este caso, la taza es Uno, el Ser, el continente.
Y el agua es lo que la llena, los pensamientos, las creencias, el contenido.

El agua se cree que es la taza porque toma su forma y la completa, pero la taza no percibe su propia existencia en asusencia del agua, esto es un simil, claro.

Pero no es tan facil observar esto en uno mismo como observarlo en una taza.
El problema es que uno cree que es lo que piensa.

Durante la Práctica (Meditación, Zazen, Kinhin, o lo que quiera que se practique con el objeto de Ver), se puede percibir que:

Es posible Ver la oscuridad y es posible Escuchar el silencio.
Cualquiera puede comprobar esto encontrando un estado sostenido de calma mental y tranquilidad física.

Esta sería la cualidad.
Es la cualidad del mirar y la cualidad del oir.

Cuando algo adquiere una cualidad, ese algo cambia.
Hay que buscar la cualidad en la vida, en el día a día, en el momento, e incluso en el instante.
Se puede mirar y no ver y se puede oir y no escuchar.
Algunas veces es una decisión voluntaria, otras no.

¿Por qué oimos cuando hay ruido y por qué miramos cuando hay luz?

Podríamos también Escuchar cuando hay ruido y Ver cuando hay luz.
Esto cambiaría todo.
Es la cualidad del ver.
La cualidad del escuchar.

Hay que poner cualidad en la vida, en cada acto, incluso en cada pensamiento.

Uno percibe la necesidad, el requerimiento imperioso, inquietante y trascendente de buscar en el silencio, de buscar en la oscuridad.
Pero cuando uno observa que lo que Es no está en los objetos, ni está en los sonidos, concluye que tampoco está fuera de ellos.

No está fuera. Después se vera que tampoco está dentro.

Parece simple ¿no?.

Pues no.
Dado que no ni hay fuera ni hay dentro.
Así que uno se lleva esta necesidad de buscar al día a día, al momento, al instante.

Hay que percibir que la mente que busca al Buda es la mente pensante.

Es como reconocer un error, hay que hacerlo.
Entonces, algunas veces y en algunos momentos, se comprende que todo es camino y la búsqueda finaliza, cesa sin más.

Sin más.

Luego la mente pensante habla, parlotea, y uno deja que hable, que parlotee.
Y ella sigue, y uno deja.

La mente sigue ahí, y uno deja.

Muchas veces hay que parar para saber donde se encuentra uno.
Hay que detenerse para poder entender que no debe uno detenerse.

¿Un dilema?. Lo es hasta que es comprendido y deja de serlo.

Son las crisis de práctica, la lucha interna, intensa y dolorosa de la duda.
Creer que uno sabe el camino que debe andar es delicado.
Automáticamente intenta llegar, porque la mente sigue pensando, y dice “si hay camino hay destino”.

Y ya estamos enredados, casi sin darse uno cuenta.
Mejor parar y Ver que seguir y mirar.
Mejor parar y Escuchar que seguir y oir.

Lo Sagrado también se expresa mientras uno come un helado, si no se le impide, claro.

¿Como agradecer a todos lo que me habeis dado?
¿Como agradecer lo que me ha sido dado?

Cada desprecio, cada agradecimiento, cada insulto, cada abrazo, cada burla, cada caricia, cada aliento, cada inspiración, cada espiración….. Cada instante.

Todo unido y deshecho en su momento perfecto conforma la Experiencia.
Nada sobra y nada falta, es plenitud en ausencia del presenciador.
La lucha termina por un instante y es percibido, y algo que no es uno, sabe que está unido, que no hay separación alguna, que no puede haberla.

Unidad, integridad, calma y dulce ausencia, todo en una sola palabra que no existe.

El silencio arropa.
Estúpido poeta sordo, ciego y mudo que pretende describir lo indescriptible.
¿A quien le importa este instante?
Todo está ordenado y perfecto.
Hay armonía.

Cada nacimiento recibido con intensa alegría, cada muerte despedida con suma tristeza, cada enfermedad padecida, cada dolor sentido, cada noche en vela, todo miedo y toda angustia han sido justos y perfectos.

Tanto miedo y tanta angustia han sido amables. Aún lo son aunque siempre sean odiados. Es la reacción.

Nada sobra y nada falta en la Unidad completa.

Vuelve a haber armonía. De hecho siempre la hay. Es el estado natural.

La anormalidad es el estado cotidiano.

Uno se arroja al silencio dejando el miedo en la mente.

¿Y donde queda esa mente?
Uno no sabe.

Todo sigue al alcance de la mano pero no hay mano.
Nada ha cambiado y ha cambiado todo.
No hay colores, no hay sonidos, pero si hay vibraciones, fluidez y soltura.
Todo es constatado después.

Del Zazen frustrante de una mente agitada que busca el conocimiento y está ciega de si misma, a la explosión física de las lágrimas que son una catarsis, preludio de una clara percepción de ausencia de objeto y sujeto.

Vivir el hecho, percibir el instante perpetuo y completo…
Amar el momento presente sin intención, y el gozo de “¿DIOS?”, el gozo del “¿BUDA?”, que es mío por un instante.

¿DIOS? ¿BUDA? ¿MIO?

JAJAJAJAJAJA.

Ensordecedora risa que se revela sincera en su origen y en su fin.

Todo ha encajado y el puzzle se ha hecho uno.
Uno es el puzzle, no lo está mirando.

No hay quien constate lo que uno constata. ¿Como sería posible?.
Presentimiento de plenitud en el que nada importa.
Realidad y Amor espontáneos que nadie debe explicar ni mencionar.

La descripción de algo nunca es el “algo”.
La palabra no es la cosa.
Nada es pero Es todo.

Malditas palabras…..

Uno nunca sabe.
Uno nunca sabe.